Labios
Aumento
Consiste en la implantación de un material biocompatible en ciertos puntos y trayectos perfectamente definidos de la región labial (labio superior, labio inferior o ambos). La implantación puede realizarse en la zona retrolabial, consiguiendo el efecto, no por puro relleno, sino por apoyo en la arcada dentaria; produciendo, sobre todo, proyección anterior y eversión/rotación (más zona mucosa expuesta).
También puede realizarse en la zona más carnosa de los labios, para producir aumento global de su volumen; o en su borde estricto, para producir definición o perfilación. En ocasiones, se rellenan también las comisuras (cantos externos) y/o los filtros, que son esos dos pequeños relieves que existen en el labio superior y se dirigen verticalmente hasta la nariz; ello rejuvenece y sensualiza mucho la región de la boca.
Pueden utilizarse materiales fluidos (colágeno, ácido hialurónico, metacrilato en suspensión, poliacrilamida, polialquilimida, ácido poliláctico, etc.), que se implantan con jeringa y aguja.
De todos estos materiales existe una breve descripción en el Capítulo “Implantes de relleno”.
En todos los casos, se emplea exclusivamente anestesia local.
Reducción
En la reducción del grosor de los labios se utilizan técnicas de extirpación de mucosa de la parte interna del labio que está en contacto con los dientes, con las que se puede conseguir un adecuado contorno más proporcionado con el resto de la cara, sin la existencia de ninguna cicatriz externa. Solamente está indicado en casos de hipertrofias o labios muy gruesos; no está indicado para pequeñas variaciones de volumen.
